Hay en la vida o por allí, ni tan cerca ni tan lejos de morir, perteneciente desde el año 2016 a la Universidad de Nariño (Colombia) y formado inicialmente en esta misma institución, un docente de arte (y en arte) que responde y se hace saber al nombre de Adrián Montenegro. (Esta es su página web).

Al día de hoy (o de momento) podremos congeniar que dicho «Adrián Montenegro» no es tan alto ni tan bajo, ni tan bueno ni tan malo, ni tan flaco ni tan gordo, ni tan joven ni tan viejo, ni tan negro ni tan blanco, de creaciones ni creencias, ni mucho menos de cuerpo entero, sombra, ropa y color de piel.

Encaja para el mundo desde temprana edad como persona mestiza de sexo masculino, izquierda, disléxica, heterosexual, hablante de español y portugués dedicada concretamente a trasmitir, hacer y repensar  (y no siempre en ese orden) «ᴀʀᴛᴇ» en el buen y mal sentido de lo que esto quiera decir o puede llegar a significa.

Nació en Pasto (Colombia) en 1986. Se entiende mejor a si mismo como «visualizador artístico» que como «artista visual» lo que mo significa que verse no pueda como un artista para ciertas cosas, especialmente para componer o poner las cosas entre si.

«ᴀʀᴛᴇ» para él (antes que nada y después de todo) es: « una palabra corta de 4 letras al igual que la palabra vida, la palabra dios, la palabra amor y la palabra ca§a (esta última con Z y S en simultaneidad) que: como si se tratara de otras cuatro palabras también de 4 letras y potencia semejante ( coca, caca, sexo y luna), cohabita el entrar y salir del sueño, del cuerpo, de la noche y el día para cobrar y recobrar vida, dios, amor y ca§a (esta última con Z y S en simultaneidad)».